Cuando se trata de controlar el colesterol elevado, la modificación de hábitos alimentarios constituye un paso importante pero con frecuencia insuficiente. Así lo expuso Tartaglione durante su presentación en LN+, donde abordó el rol fundamental que juegan las estatinas en el tratamiento de esta condición metabólica.
El colesterol alto afecta a una importante porción de la población argentina, especialmente en edades medias y avanzadas. Aunque la dieta saludable reduce los niveles, muchos pacientes no logran alcanzar valores óptimos solo a través de cambios alimentarios.
Es en estos casos donde las estatinas resultan indispensables. Estos medicamentos actúan inhibiendo la síntesis de colesterol en el organismo, permitiendo que el cuerpo reduzca su concentración en sangre de manera efectiva.
Tartaglione destaca la importancia del control periódico mediante análisis de laboratorio. Estas pruebas son esenciales para determinar si los niveles se encuentran dentro de los rangos recomendados y si el tratamiento requiere ajustes.
El beneficio de utilizar estatinas va más allá de las simples cifras numéricas. Su uso se asocia con la reducción de riesgos cardiovasculares graves, tales como eventos coronarios e ictus. Para muchos pacientes, especialmente aquellos con antecedentes familiares o múltiples factores de riesgo, la medicación puede resultar vital.
Los especialistas recomiendan un abordaje combinado que integre alimentación consciente, actividad física regular y medicación cuando sea necesario. Este enfoque multifacético maximiza las probabilidades de mantener un perfil lipídico saludable y reducir la incidencia de enfermedades cardiovasculares.
Imagen: Waskyria Miranda / Pexels – Con informacion de La Nación

Deja una respuesta